Cabecera VidaEnMoto

Cómo reaccionar ante una caída

¿Cómo reaccionar ante la caída de un compañero o ante la tuya propia?

Caerse no es algo planeado, no podemos preverlo, pero sí podemos estar preparados sabiendo lo que podría pasar y cómo actuar llegado el momento que esperamos que nunca llegue.

Antes de entrar a correr en una tanda de circuito de velocidad, te dan una hoja con normas y recomendaciones. Recuerdo cómo te describe claramente los pasos a tomar si llega el momento de una caída.
Asusta un poco leerlo cuando no tienes mucha experiencia, parece que dan por sentado que te vas a caer, cosa que no es así, pero el que está habituado sabe que esas cosas pasan y probablemente haya automatizado esos consejos en su cabeza hasta que le salen casi de forma instintiva cuando hay que ponerlos en práctica.
Estar preparado puede darte una gran ventaja en este tipo de situaciones tan complicadas de llevar para todos.

Veamos cómo actuar cuando un compañero de ruta tiene una caída. Hablamos sobre todo de pequeñas o medianas caídas, de esas que pueden producir lesiones tontas, más o menos habituales en conducción trail y pan de cada día en enduro.
En carretera puede ir desde anécdota con raspones en el carenado a algo mucho peor. Pero en este entorno apenas podemos controlarlo, dependerá de la infraestructura – guardarraíles, cunetas, arcenes y límites del trazado – y del tráfico que haya en ese momento junto con las reacciones de los conductores.

La mayoría de estas experiencias las he vivido sobre todo por ser el colega que se la hostia 😀 más que por saber mucho sobre cómo tratar accidentes. Pero justamente por haber sido la carne de cañón sé cómo se siente y cuánto ayuda que tus compis te apoyen, se muestren tranquilos y te ayuden a salir del aprieto.

Ambulancia para ruta en moto trail

No paniquear

Sí, así lo llaman en mi trabajo y no es que sean idiotas (al menos no todos). Es un término simpático, se trata de no entrar en pánico, no ponerse nervioso es fundamental para empezar porque no soluciona nada, te bloquea mentalmente y pondrás aún más nervioso al accidentado, que es lo último que necesita.

El caído se sentirá torpe porque no ha superado el obstáculo, dolorido en el orgullo, en el físico y en el económico.
La parte más preocupante, obviamente, es la física. Sea la lesión leve o no, el dolor en el momento puede ser muy intenso. El desconocimiento del diagnóstico hará que se muestre muy nervioso, no sabe si se le curará en un mes, un año o quién sabe.

Anécdota:
En cierta ocasión, un compi de ruta, por no dejar que la moto se cayera en una subida en la que llegó a pararse, cayó con la moto de lado depositándose ésta sobre su tobillo en la cuesta abajo.
Entre varios la levantaron y ayudaron a bajar el muchacho.
Aparentemente, todo indicaba que sería un leve esguince de tobillo. Le aplicamos un gel de frío y él no se quejaba demasiado. Dolía, pero pss; que yo sepa no era del mismo Bilbao, así que parecía que se iba a quedar en poca cosa.
Una semana después me dijo “pues al final tenía varios metatarsos rotos, me operaron y mínimo 3 meses de recuperación“.
Poca broma.

Así que muy importante este punto, va a hacer la diferencia en cómo se va a sentir el herido, que bastante tiene con el accidente y lo que necesita es calmarse y estar lo más relajado posible para esperar asistencia sanitaria o darse un tiempo para reponerse y seguir el camino.

¿Conoces esa situación en que un niño pequeño se da un golpe y antes de estallar en llantos mira al adulto más cercano para ver su reacción?
– Si éste se pone muy nervioso significa que ha sido grave, así que habrá que llorar.
– Si permanece tranquilo y le dice que no ha sido nada, en la mayoría de los casos el niño hará lo mismo y no llorará.

No somos niños pero la tranquilidad es contagiosa y es importante mantener la calma ante una situación violenta en la que no conoces aún el alcance de las lesiones.

Parar el motor

Es tanto o más importante que atender al herido. Puede parecer una burrada lo que digo, pero piensa que la moto caída ha podido quedar en una situación en que la rueda trasera sigue corriendo y alguien, el mismo herido, podría engancharse con ella y agravar mucho las consecuencias de la caída.
Además, el golpe ha podido desencadenar algún tipo de fallo eléctrico y una chispa puede llevar a una situación mucho más grave, así que es conveniente apagar la moto girando la llave, no el interruptor, que deja las luces encendidas y el paso de la batería libre; con la llave la moto queda totalmente apagada y ya nos ocuparemos de ella más tarde.

Este punto hay que automatizarlo en nuestras cabezas, tanto si la caída es tuya como de otro, lo primero es girar la llave y ya te olvidas de la moto.

viaje_en_moto_tenerife-vstrom-accidente

Examen de daños

Cualquiera que se haya caído unas cuantas veces te dirá que te olvides de la moto. Ante una situación comprometida, no intentes sujetarla más allá de tus fuerzas, si se cae, se cae, a la mierda, la cosa puede ponerse muy fea si por no dejar que la moto se caiga insistes en sostenerla y al final os vais los dos. Así ocurrió en la anécdota que cuento arriba.
Ahí se joderá la moto y tú mismo, y eres mucho más difícil de arreglar. Al final la moto se arregla con dinero, tú no.

Así que una vez el polvo se ha asentado, comprueba que puedes mover todas las articulaciones. Ok, esa que te duele, comprueba el movimiento exacto en el que aparece el dolor. ¿Puedes apoyar el pie? ¿andar? ¿seguimos, volvemos o llamamos a alguien?

Aquí el apoyo de tu/s compi/s es fundamental. En mi última salida, ya volviendo, tuve la mala suerte de mirar hacia fuera de la curva y la moto ya sabes hacia dónde fue, “al sembrao”.
Tendinitis del talón de Aquiles, afortunadamente podía apoyar pero con mucho dolor. Lo mejor de la experiencia fue conocer a Neftalí que supo llevar la situación de la mejor forma posible y me dejó claro que “Cuando salgo con alguien somos compañeros de aventura, para lo bueno y para lo malo“. Mil gracias, tío.

Solucionar el problema

¿No hay daños físicos? perfecto, una anécdota más que comentaremos entre cañas. Quítate el polvo y ¡palante!
¿Daños en la moto? Casi siempre hay alguien que lleva esa herramienta que justo ese día no llevaste y resuelve el día. O tiene el conocimiento para enmendar el daño y poder llegar a casa.
Si no pues nada, llamamos al seguro, que para eso está y que lleve la moto al taller y un coche a tu casa.

En el campo se da la situación de que la cosa puede no ser tan fácil porque podemos estar lejos de una vía accesible por la ambulancia/grúa.

En cierta ocasión, tuvimos que llevar al accidentado “a la sillita de la Reina” unos cuantos metros más allá de la caída, moviendo también la moto, porque aunque la pista en la que estábamos era de hasta 4 metros de ancho, nos surgían las dudas de que las autoridades forestales nos pusieran en un aprieto por la legalidad de la accesibilidad del camino. Que nos multaran, vaya.
Así que nada, vamos unos metros más allá y evitamos problemas.

Descansando ante las motos

Si la moto no arranca y estás lejos de la vía asfaltada más cercana, recuerda que la grúa no tiene por qué jugársela y meterse por caminos o pistas complicadas; te a a tocar empujar la moto unos cuantos cientos de metros, todo lo que sea necesario, hasta llegar al punto de recogida más cercano.
Ojo, que sin motor todo es mucho más difícil y sobre todo mucho más cansado que cuando llegaste hasta ahí.
El problema es que probablemente has chafado la ruta al resto (involuntariamente, por supuesto), así que por lo menos haya humor, como bromearon conmigo Rodrigo y Cajalastrabas mientras echaba los bofes empujando la moto aquella que vez que ya no quiero recordar más 🙂

El vídeo

El vídeo lo tienes aquí, en la segunda parte: Vídeo: Reaccionar ante una caída.

Autor:

Subir


2 respuestas a “Cómo reaccionar ante una caída”

  1. Ricardo Hallo dice:

    Buenas recomendaciones creo que hay que informarse un poco mas y poder dar primeros auxilios básicos

    • RaJ dice:

      Desde luego, Ricardo, ¡sería lo óptimo! y cargar con un pequeño botiquín con “porsiacasos” 🙂

      Yo antes llevaba sobrecitos con gel frío para posibles torceduras y lesiones, pero se me acabaron y ya no ser dónde comprar más, sólo veo envases grandes con los que habría que rellenar otros pequeños que sí valdrían para llevar encima.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

VidaEnMoto