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Seven Fifty: la más completa

Honda CB750 Seven Fifty 1994

Honda CB750 Seven Fifty 1994

¿Cómo explicarlo? es como si siempre hubiese estado ahí, todo está donde esperas encontrarlo. Dónde pondría yo el pie o el brazo, ¿aquí? pues todo está hecho así, como a tu medida; ¿a la mía o a la de todo el mundo?

Dicen que es una de las últimas de la época de cuando “Honda es Honda”, cuando no había sonido extraño que te preocupase porque nunca era una avería gorda o cara. Desde entonces la marca se ha instalado en esa fama de “confiable”, de seguridad, y la idea ha calado bien hondo en la mente de muchos aficionados, que aun hoy tienen una tendencia a elegir Honda entre dos motos de similares características sólo por la marca.



La Seven Fifty es una de esas clásicas que no hace falta que tengan ni veinte años para llamarlas así. Cuanto más radical y rompedora es la estética de una moto, más riesgo tiene de aguantar peor el paso del tiempo. La CB no tiene ese problema, tiene unas líneas clásicas que seguro que a tu abuelo le encantan y al mismo tiempo despiertan el anhelo de libertad del prepúber (:-)). Es como una Bandit 400, como una 600, prima de la GS 500 y digna hermana de toda la serie CB. Sus distintivos son ese par de ovales traseros de los relojes y el faro bien redondo, sin nada que rompa la armonía de lo clásico.

Honda CB 750 Seven Fifty, frontal

Honda CB 750 Seven Fifty, frontal

Honda CB750 Seven Fifty 1994

Honda CB750 Seven Fifty 1994

Su motor es una delicia. Es suave y progresivo, pero fuerte y potente cuando lo necesitas. No es como esas jóvenes que te parten el cuello cuando buscas potencia o como esas deportivas carburadas que, la mínima corrección de gas la notas en todo el cuerpo tú y tu acompañante, que te sacude por no tenerle en cuenta (como si hubieras podido hacerlo menos brusco). Todo en esta moto es más suave porque no es lo mismo los 110cv de Vale, mi CBR, que sus 73 (y con diecinueve años). Las aceleraciones son escaladas y más progresivas ¡pero llegan a lo mismo!

El otro día el típico tontolaba que siempre anda al acecho, hizo amago de picarse con todos en una salida de un semáforo en ciudad cuando viajaba con mi chica, era el segundo día tras hacerme con la CB. Aún estaba tanteándola cuando acepté el reto y retorcí ese puño duro que tiene la abuelita.

Bueno, dos personas y 37 caballos menos que la CBR y nos pulimos al payasete en cuestión de quince metros. La infantilada es lo de menos, lo importante es que cuando los necesitas, esos caballos se desbocan y lo dan todo.

Honda CB750 Seven Fifty en el alto de la Cruz Verde

Honda CB750 Seven Fifty en el alto de la Cruz Verde

Tres días después del cambio de nombre de nuesta protagonista, decidí airearla por la típica zona de quemaos y no quemaos de Madrid: la sierra oeste. Ignorando el montón de gilipollas que toman la carretera a tumba abierta jugando con la vida de los demás (y con la suya propia, pero eso es su problema), decir que la CB se portó de forma más que aceptable.

Empecemos por el principio: llegar a la zona por autopistas. Postura muy cómoda, vibración casi nula y velocidad correcta.

Está cómoda a 100km/h, aguanta bien a 120, no tiene problemas a 140, pero me da que aunque apenas llegué a esa velocidad, por encima de ese punto ya no es su campo de acción, no va a encontrase muy cómoda. También es verdad que la compré con una cúpula y se la quité por estética y para ver si la hecho de menos y claro, el viento pega fuerte a partir de 100km/h. Si nos ponemos tontos diremos que esto es bueno por nuestra seguridad, pero vaya, ya sabemos que si podemos subir, mejor. Lo que es cierto es que siempre meto quinta dos veces: la quinta y la sexta que me gustaría que existiera. Es una pena que se quedaran en cinco marchas, siempre busco una más para no forzar demasiado el motor en autovia y evitar consumos altos en viajes.

Honda CB750 Seven Fifty y Kawasaki Z750

Honda CB750 Seven Fifty y Kawasaki Z750

En carreteras nacionales decir que recupera suave, el golpe de gas de la CBR no lo consigue ni de lejos, claro, lo que hace muy difícil el potencial derrapaje de la rueda trasera a la salida de curva. Su progresión es su debilidad por su obvia falta de deportividad, pero justamente por eso, consigue que todo fluya suave. Encadena las curvas con fluidez y tacto, la expresión del centro de curva en circuito “dejarla rodar” me parece que define perfectamente el curveo con esta moto. Yo que soy más de curvas que de rectas, que correr en recto me aburre y me entusiasma hacerlo inclinado, digo que esta moto te lo pone fácil y no roza los estribos tan facilmente como pudiera parecer. Mover los 215 kilos (+ gasolina) de lado a lado no es nada complicado, incluso si te gusta rascar rodilla también puedes jugar a eso, la verdad es que es una delicia curvear con ella. No vas a marcar los mejores cronos, pero te va a dejar una sonrisa en la cara que tardará en quitarse. Además no tuve que hacer rectificaciones in extremis por ir colado o por una mala trazada. No sabría decir si es porque iba muy concentrado en hacerlo bien o qué porcentaje de culpa tuvo la moto.

cb750-izquierda-detras
cb750-derecha

En la prueba me acompañaba un amiguete con su negrita, una Kawa Z750 de la segunda hornada. Tras hacer el obligado cambio, me dí cuenta principalmente de una cosa: lo estrepitosamente incómodo que es ese asiento, ¡madre mía! ¡¡espero que nunca tengas almorranas!! es lo primero que le dije cuando se la devolví. Es un pepino, tiene un motorazo, buenos frenos y un estética brutal, pero coño, aunque tenga pretensiones deportivas, tampoco hay que castigar así al piloto, ¡que un culo es un culo!

Honda CB750 Seven Fifty y Kawasaki Z750

Honda CB750 Seven Fifty y Kawasaki Z750

La ficha técnica marca 290 kilómetros de autonomía, ¡¡uou!! realmente impresionante y un gran cambio para mis costumbres. De todas maneras el anterior usuario me dijo que repostaba cada doscientos kilómetros (como yo con la 600) porque como no indica reserva ni cantidad de combustible en ninguna parte, no se la jugaba a quedarse tirado. Yo me la jugaré un poco, si marca 290, voy a llevarla hasta 250 o por ahí vigilándola de cerca a ver si puedo conseguir una cifra más exacta para mis rutinas.

Lo peor con diferencia es el freno delantero y la suspensión. Sobre esta última ya sabía que estaba muy desmejorada al comprarla y que tengo que llevarla al taller a cambiar el aceite de las botellas y ajustar los retenes. ¿Qué ocurre con esto? que al toque de freno la horquilla se hunde que da gusto, lo que se traduce en incomodidad y sobresalto, ya que el resto de la moto te transmite una tranquilidad que ni los chacras de un hippy oiga.

En cuanto al freno también había oído algo sobre el tacto “achiclado” y es cierto que no frena muy bien. Au contraire y contra todo pronóstico, el freno de atrás tiene un mordiente increíble, el más fuerte que he probado y ya llevo unas cuantas motos en mi haber.

Seven Fifty y Z750 de parranda por Quijorna

Seven Fifty y Z750 de parranda por Quijorna

Honda CB750 Seven Fifty con cúpula ahumada Puig

Honda CB750 Seven Fifty con cúpula ahumada Puig

En conclusión estoy muy contento con la compra, la moto es todo lo que promete y más, la comodidad es lo más destacado y la estética me va ganando muchos puntos y ya está muy lejos de la primera sensación que me dio al verla en un ordenador.

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7 respuestas a “Seven Fifty: la más completa”

  1. Pachi Guillén dice:

    Hola, muy buena moto yo tengo una desde hace años y no me ha dado ni un solo problema, con respecto a los frenos delanteros he sustituido por latiguillos metálicos la conducción del líquido hidráulico la diferencia es brutal. Espero que os sirva. El año pasado (2016) hicimos una ruta por portugal bastante larga y se portó como una más, iban BMW´s 1100, Hondas 600 bc y cbr y no había mucha diferencia, sólo en una cosa que mas de uno llagaba con el culo hecho trizas .Un saludo

  2. marcial dice:

    Hola Rodrigo , como veo que estas ducho en la materia , querría hacerte una pregunta y es que hace poco adquirí una seven , vengo de una áfrica y me da la sensación de que el tema en cuanto a suspensiones están algo duras, tienes idea de como corregir esa dureza ?? rebaje al máximo la extensión de los muelles que mas puedo hacer ??
    Gracias de antemano y vvvsss.

    • Hola Marcial, me imagino que te referirás a atrás, porque delante suelen estar blanditas por el desgaste normal del tiempo incluso hasta ser algo incómodas por hundirse al frenar, ahí sií que sólo tocaría cambiar aceite y/o muelles al gusto, un cambio de unos ciento y pico euros.

      En cuanto a las suspensiones traseras, yo estuve mirando amortiguadores porque los que tenía sonaban a cama vieja y se notaban cascados por el paso del tiempo. Aquí no hay muchas opciones más allá de lo que has hecho tú, es el único calibraje. Échate un vistazo a Hagon (http://www.customiberica.com/p.236279.0.0.1.1-hagon-inox-muelle-cromado-honda-cb-750-f2-seven-fifty.html) son buenos amortiguadores y de precio medio. El desembolso es mayor pero hablamos de un cambio muy gordo en una moto, algo que cambia totalmente las sensaciones y a partir de cierto kilometraje es algo muy de agradecer, sobre todo si el anterior usuario era pesado. Si piensas tener la moto mucho tiempo yo sí que pondría amortiguadores nuevos, valdrá la pena.

  3. Mltorre dice:

    Hola, tengo una que compre hace un año, estaba guardada, prácticamente sin rodar con 12000 kms. Le cambie todos los líquidos incluído frenos, ajustar ralentí y poco más, la alterno en mis salidas con otra que tengo para viajes “largos” por la península, está muy dura pero es súper fácil, bastante cómoda si no fuera por el viento que pega a partir de 120 kms/hora, es la mejor compra que hecho en moto, relación calidad/precio/polivalencia.

    • Totalmente de acuerdo!
      Busca una cúpula o pantalla para el viento. En ciudad o hasta 100km/h no es demasiado necesaria, pero a partir de ahí sí.
      Yo tuve dos diferentes, puedes encontrar las fotos en este blog. Te lo recomiendo, ganarás mucho y la disfrutarás más!
      Un saludo!

  4. Tomas dice:

    Genial texto. Estoy buscando una para comprarla y como nunca la he podido pilotar me ha servido mucho leer el articulo para asegurarme de que es la moto que busco. Gracias

    • Un placer, Tomás.
      Hace tiempo de este post, pero es una moto que tiene todo donde esperas que esté, muy fina y sin sorpresas. Desde luego todos los recuerdos que guardo de ella son buenos.
      Que la disfrutes mucho!

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