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Burujón, un Toledo espectacular

Tan cerca y tan desconocido, Toledo merece la pena una visita, tanto la ciudad como sus pueblos y su gastronomía. La historia hizo que Madrid lo eclipsara, ahora es tu turno de descubrirlo y si vas en moto, lo disfrutarás mucho más!

A una hora al sur de Madrid y a media al oeste de Toledo, encontramos un paisaje espectacular, donde el río Tajo es retenido en el Embalse de Castrejón y las montañas horadadas como las médulas leonesas forman un paisaje desértico rodeado de vegetación: son las Barrancas de Burujón.

Molinos en Consuegra, Toledo

Molinos en Consuegra, Toledo

Ese iba a suponer el colofón de un viajecito de cuatro días que nos llevaría a recorrera la provincia de Toledo por Ocaña, Tembleque, Consuegra y Toledo city. El sábado visitamos Ocaña, nos tomamos algo en la plaza Mayor de Tembleque y comimos (muy bien, por cierto) en Consuegra, en el restaurante «El Alfar». Allí visitamos los famosos molinos de viento (agüita con el viento frío en lo alto) y nos dirigimos a la ciudad de Toledo, luchando contra un viento lateral por las larguísimas rectas castellanas (ya sabes, «ancha es Castilla«), y agotándonos con una conducción defensiva por una cantidad de kilómetros relativamente pequeña. La sensación de llevar la moto inclinada contra el viento lateral y conducir recto, no mola nada.

De Toledo a las gargantas de Burujón

De Toledo a las gargantas de Burujón

Qué jodido es el viento, siempre he pensado que es el peor de los factores climatológicos adversos para conducir en moto: en agua te proteges, te mojas y ya. Conduces suave, sin acelerones ni frenazos, y adelantándote a los movimientos de los demás y no debería haber problema.
Con la nieve si es poco, lo mismo que en lluvia. Si es mucho seguramente no podrás avanzar, así que no hay conducción. Mismo caso con el hielo.
Y con mucho calor sólo has de hidratarte, pero con el viento has de estar compensando continuamente el empuje lateral, extremar las precauciones en los adelantamientos, sobre todo a vehículos grandes y estar siempre pendiente de un posible cambio de dirección del viento. En fin, un coñazo muy peligroso que desgasta un montón, reduce tu energía y te descabala los tiempos previstos.

Las gargantas de Burujón, en Toledo

Las gargantas de Burujón, en Toledo

Dentro de las murallas pasamos tres días, de verdad que aunque no te llame especialmente la atención la historia o el arte, Toledo merece la pena visitarse y a ser posible con una guía (menos de 10€ por persona). Una fachada es bonita, pero cuando te cuentan anécdotas a su alrededor le sacas muchísimo más provecho, de verdad que no te arrepentirás, merece la pena y mucho.

Uno de esos días, el domingo, estuve fuera desde temprano en un curso de conducción de la Escuela MXT Montealegre que me había regalado mi chica por mi cumpleaños.
Sí, ya sé que no me la merezco, pero tú y yo sabemos que tú tampoco, así que ya que nos conocemos ya me sigo ocupando yo de ella, gracias.
De todo lo acontecido durante el curso de iniciación en la Escuela MXT Montealegre daré fe en el próximo post. ¿Creías que no iba a haber fotos y vídeos? ¿tas loco o no me conoces? aquí tendrás todo el material ¡claro!

Las gargantas de Burujón, en Toledo

Las gargantas de Burujón, en Toledo

Saliendo de Toledo, dimos la vuelta por el este hacia el sur y paramos en la ermita (nombre de la iglesia y del restaurante de al lado) para tener una visión global de la ciudad: espectacular.
De allí continuamos dando la vuelta a las murallas y salimos hacia el oeste, dirección Puebla de Montalbán. El día era soleado, fresquito pero buena temperatura y sin viento, y la carretera, esta vez sí, daba gusto recorrerla. Subidas y bajadas, curvas, montañitas, verde alrededor, llegamos en un pis pas.
A la derecha de la carretera CM-4000 queda el pueblo llamado Burujón, a la izquierda y tomando la CM-4050 llegamos a las espectaculares Barrancas de Burujón que rodean el Embalse de Castrejón.
Por allí hay miradores, mesas de picnic para comer y aquello es bastante grande. Sólo asegúrate de llevar una bolsa para recoger tu basura, ya que no tienen habilitadas papeleras o cubos y hay zonas que de verdad se merecen una buena limpieza.

Las gargantas de Burujón, en Toledo

Las gargantas de Burujón, en Toledo

Las gargantas de Burujón, en Toledo

De allí salimos a Puebla de Montalbán, un pueblo grande que hemos visitado varias veces y que tal día como aquel, un martes laborable y soleado, dejaba la plaza mayor vacía y una terracita a nuestra disposición: qué momentazo.
Allí tomamos unas cervecitas, oreja, queso, etc. y comimos realmente bien y barato. Pero lo más simpático fue cuando, al rato de llegar, empezaron a bajar hasta la plaza un montón de motos de todo tipo, y los pilotos se acercaron hasta nuestra terraza (la única que había en la plaza).
Todos peinaban canas y eran mayorzotes, y lo mejor es que lucían orgullosos un buen parche en la espalda que rezaba «Los Ángeles del Inserso» (así, con ene).
Muy simpáticos, tenía un buen rollo envidiable, estuvieron de cañas soltando bromas hasta que se fueron (parece ser que tenían reserva en algún sitio) y al pasar ante nosotros y nuestro espectacular plato de oreja dijeron «Menos mal que somos Los Ángeles de Inserso, si fuéramos los del infierno os quedabais sin oreja…».

Toledo-Burujón 20160305-08
Aquí están el resto de fotos, por si te has quedado con ganas, en total 21.

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