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Yamaha Day en Soto del Real: FJR 1300 2012

Tras pedir la cita por teléfono, me presenté en Soto del Real antes de la hora. Aún estaban organizándose, sacando aperitivos y bebidas y me apunté para probar mi mitificada FJR y si daba tiempo a más, la Super Ternera 1200 que estaba recién salida del horno.
Me senté con mi chica a esperar en una terracita y fueron apareciendo el resto de probadores y curiosos. De cerca, al FJR pintaba muy bajita, bastante larga y no tan barco. La Super Ténéré era un auténtico caballo; estuve hablando con un chico que venía de Toledo sólo para probarla, le tenía muchas ganas a esa máquina. El resto de la gama o ya las había probado o no me interesaban nada, así que me quedé de charla a los pies de la señora.



Llegada-prueba-Yamaha-FJR

Y la prueba comenzó, no me pareció la mejor idea dejar probar motos nuevas, entre ellas una de 150cv, a gente que no las conoce (y que no se van a responsabilizar en caso de daños) sobre un suelo duro y resbaladizo de arena corrida. Anduve con todo el cuidado del mundo en las maniobras para sacar mi barco del aparcamiento y poner ruta a la carretera.

La moto se muestra firme y manejable, tiene un puño realmente sensible, me costaba trabajo no luxarme el cuello en cada cambio de marcha. Parece como si estuviera la centena y media de caballos todos listos para darme el tirón; problema mío, durante toda la prueba no supe cogerle el truco al acelerador. Imagino que sería cuestión de costumbre saber dosificar esa burrada de potencia.

Salida-prueba-Yamaha-FJR

Lo otro que me sorprendió gratamente fueron los frenos: brutal el mordiente que presentaban, agarraban la rueda y detenían la moto al momento. A más potencia mejores frenos, eso debería ser una norma estricta. Además esos frenos fueron puestos a prueba cuando, atravesando un pueblecito del norte de Madrid, un gato sufrió un arrebato y cruzó la calle de lado a lado a toda velocidad. Pasó justo por delante de la rueda de la T-Max que me precedía. El chico clavó rueda y la detuvo a tiempo, aunque creo que le dejó un pequeño tatuaje al felinito. Fue todo tan deprisa, que tuvimos suerte de no irnos al suelo en la caída tonta del mes, afortunadamente íbamos de paseo.

Llegada-prueba-Yamaha-FJR-02

Poco me da de sí esta prueba. La moto me sigue resultando preciosa y sigo pensando que le debo otra oportunidad para controlar ese puño.
Los semimanillares, aunque altos, se notan bajos comparados con la moda de las trail de ahora. El control era perfecto, nada que decir.

Prueba-Yamaha-FJR

Bueno sí, que el modelo 2013 tiene un precio realmente prohibitivo. No es que no lo valga, es que a ese nivel llegan muy pocos. Habrá que esperar unos añitos a la reventa.

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